Identidad, valores y coherencia personal.
La relación contigo
La forma en que una persona se relaciona consigo misma influye de manera profunda en cómo vive, decide y se posiciona en su vida. En algunos momentos, esta relación puede volverse confusa, rígida o poco amable, generando malestar emocional y sensación de incoherencia personal.
Estas dificultades no siempre se expresan como un problema concreto, sino como una vivencia persistente de desorientación, exigencia interna elevada o desconexión de las propias necesidades.
Cuando la relación con uno mismo se vuelve difícil
En muchas ocasiones, las dificultades en la relación con uno mismo se desarrollan a lo largo del tiempo, en contextos donde adaptarse, responder a expectativas externas o cumplir determinados roles ha sido necesario.
Desde esta perspectiva, el malestar aparece como el resultado de patrones aprendidos que, aunque en su momento pudieron ser funcionales, pueden dejar de serlo en el presente.
Cómo se trabaja
El trabajo terapéutico se construye de forma progresiva.
En un primer momento, se exploran las formas habituales de relación con uno mismo, comprendiendo cómo se han ido configurando determinadas exigencias, creencias o modos de funcionamiento.
A partir de ahí, el proceso se orienta a favorecer una mayor conexión con las propias necesidades y valores, así como a flexibilizar patrones rígidos que generan malestar, promoviendo una relación más consciente y ajustada con uno mismo.
Qué puede favorecer la terapia
El trabajo sobre la relación contigo puede favorecer:
Un mayor autoconocimiento
Mayor coherencia entre lo que se piensa, se siente y se hace
Más claridad a la hora de tomar decisiones personales
Una forma de posicionarse en la vida más consciente y elegida
El objetivo no es cambiar quién eres, sino comprender cómo te relacionas contigo para poder vivir de una manera más acorde a tus necesidades actuales.