Clara Barco
Mi enfoque
Soy psicóloga sanitaria y trabajo acompañando a personas que atraviesan momentos de malestar psicológico y emocional. Mi interés profesional se centra en comprender qué función tiene ese malestar y qué lugar ocupa dentro de la historia y el contexto de cada persona.
Desde esta comprensión del malestar, concibo la terapia como un proceso cuidadoso y ajustado a cada persona. Entiendo la terapia como un espacio de encuentro donde poder comprender tu experiencia sin juicio y explorar aquello que hoy genera malestar.
Trabajo desde un enfoque integrador basado en la evidencia, entendiendo que mente, emoción y cuerpo forman un sistema inseparable. Más allá de las herramientas, cuido especialmente que el proceso terapéutico sea un lugar donde puedas sentirte lo suficientemente seguro como para acercarte a lo que duele.
Creo profundamente en la capacidad de las personas para reorganizar su mundo interno cuando encuentran un espacio donde poder ser vistas, pensadas y acompañadas.
Cómo entiendo el malestar psicológico
Desde mi mirada, el malestar psicológico suele ser una respuesta a una historia personal, a una manera concreta de vincularse y a un contexto social determinado.
Muchas veces, aquello que hoy genera sufrimiento ha sido, en otro momento, una forma de adaptación o de protección. Por eso, considero fundamental comprender la función que ha cumplido el síntoma y el sentido que tiene dentro de la experiencia de cada persona.
Entender el malestar de esta manera permite abordarlo sin juicios, atendiendo a la complejidad de cada proceso y dando lugar a aquello que necesita ser atendido.
Mi forma de trabajar
Mi forma de trabajar parte de una idea central: no todas las personas necesitan lo mismo en el mismo momento. Por eso, el proceso terapéutico se adapta al ritmo, las necesidades emocionales y el momento vital de cada persona.
En las primeras sesiones doy especial importancia a crear un espacio seguro, en el que la persona pueda sentirse acompañada y comprendida.
A partir de ahí, el trabajo terapéutico se orienta a comprender el malestar en profundidad: cuándo aparece, qué función cumple y qué sentido tiene dentro de la historia personal, relacional y social.
Siempre en función de lo que cada proceso requiere, integro herramientas de la psicología conductual y cognitivo-conductual para flexibilizar patrones, ampliar el margen de elección y favorecer formas de afrontamiento más ajustadas.
El objetivo es, además de aliviar el malestar, favorecer una mayor coherencia interna, una relación más amable con uno mismo y una mayor capacidad de decisión.
Mi enfoque profesional
Mi trabajo se apoya en la psicología basada en la evidencia, especialmente en modelos conductuales y contextuales. Este marco permite comprender cómo se adquieren, mantienen y transforman los patrones de pensamiento, emoción y conducta.
Al mismo tiempo, considero fundamental integrar una mirada social y relacional que tenga en cuenta el contexto cultural, los vínculos y las condiciones de vida de cada persona.
Esta forma de entender la psicología me permite acompañar procesos terapéuticos con rigor, flexibilidad y respeto por la complejidad de cada experiencia.